Luis Mario

Luis Mario Rodríguez

Entrevista realizada a Luis Mario Rodríguez

Luis Mario Rodríguez, quien nació en Justo Daract, estuvo destinado al portaaviones ARA '25 de Mayo' durante la Guerra de Malvinas. "Mi función en el buque era encargado de la unidad número 2 de frenado de aviones. Yo recibía los aviones cuando venían de las misiones", describe. Califica de "atípico" el momento previo al conflicto: "Nosotros salimos a navegar el 25 de marzo con rumbo a Malvinas, pero sin saber dónde íbamos. Cuando estábamos ya en mar abierto, nos habla el comandante y nos dice que la infantería de marina ya estaba pronta para desembarcar en Malvinas y recuperarlas. Así que nos dijeron ¡Viva la Patria! y ya que estábamos en el baile, bailemos. O sea, no teníamos ninguna opción. Nadie me vino y me dijo vamos a una guerra, estábamos acá". "La idea era juntarnos con el crucero ARA 'General Belgrano', que se iba a plantar delante de las Malvinas con los cañones de largo alcance para frenar un poco a los ingleses y nosotros con los aviones hacer más daño. No fue en vano de que se hundiera el 'Belgrano', porque sabían que, si lo enclavaban delante de Malvinas, no se iban a poder acercarse ellos. Entonces por eso la orden de Thatcher de que se hunda", especula. Reconoce que "en general estábamos contentos, eufóricos, recuperar Malvinas después de 150 años de ocupación inglesa. Ya no teníamos más posibilidades de diplomáticamente pedirlas, automáticamente pasaban a ser inglesas. Entonces la idea era llegar, recuperarlas, enarbolar nuestra bandera y dejarlos que ellos vengan, que gasten combustible y volverlas a entregar para que no hubiese ningún derramamiento de sangre". Cree que todo cambió cuando "Galtieri sale en Plaza de Mayo y se encuentra con un pueblo eufórico que gritaba y cantaba y por eso le piden a él que no se devuelvan las Islas. Y ahí es donde él dice: 'si quieren venir que vengan, los estaremos esperando'. Y bueno, y se armó todo el lío". Y se armó de verdad cuando hundieron el 'Belgrano'. "No tomamos consciencia de la dimensión del caso hasta que nos enteramos del hundimiento del crucero. Ahí nos miramos todos, uno a uno, y dijimos, ¿y qué hacemos ahora? Ya estábamos. Y a nosotros nos tuvieron también a punto de hundirnos. Probablemente el mismo submarino, el 'Conqueror', que nos venía persiguiendo", recuerda el veterano. Lamenta que los aviones 'Trackers' preparados para la guerra antisubmarina tuvieran mal armadas las espoletas, porque si no cree que hubieran hecho blanco en el 'Conqueror'. "Las espoletas no estaban bien puestas, entonces el submarino se fue. Hubiese sido la venganza perfecta para aquellos que quedaron en el crucero 'General Belgrano'. Yo tengo más de 30 compañeros muertos. Éramos muy amigos, salíamos de licencia juntos y no los ves más de un día para el otro. Es lo más difícil". Luis no pudo despedirse de la familia al partir, por lo que el regreso fue muy emotivo. "Cuando nosotros llegamos a Puerto Belgrano, entramos otra vez en Punta Alta, nos dan un tipo de licencia, un feriado largo. Y ahí pude venir a mi pueblo y me junté con mis padres, con mi hermana. Y de ahí me vine a San Luis, porque mi novia vivía acá, hoy es mi esposa y tengo dos hijas con ella. Así fue el reencuentro, pero no teníamos la posibilidad en esa época, no existía el celular, no tenías cómo estar en contacto, salvo por cartas, pero las cartas no te llegaban tampoco", reconoce. Sobre la guerra y sus consecuencias, asegura que "uno toma conciencia, pero éramos muy jóvenes, entonces para nosotros era un orgullo lo que estábamos haciendo. Recuperar las Malvinas para nosotros fue lo máximo, y hasta el día de la fecha si uno se pone a pensar una causa que una al país, ¿qué causa tenés? Malvinas, no hay otra. Saquemos la selección argentina, pero Malvinas es todo". Consultado sobre el legado que dejan el conflicto del Atlántico Sur y los héroes que quedaron en las Islas, dice tener "la ventaja o la suerte de vivir en una ciudad chica como es La Punta, y hemos tenido mucha ayuda de la Intendencia municipal, en especial de la gestión anterior, cuando estaba Martín Olivero. Él es el autor del Monumento, fue una idea nuestra, pero él dijo 'se los hago'. Y lo hizo, está bien, está quedando chico, pero por lo menos lo tenemos, tenemos el museo. Todo sirve para malvinizar, porque vienen los chicos, vienen las escuelas". Los veteranos de La Punta están gestionando una ambulancia vieja, de las que quedan fuera de servicio, para hacer un museo itinerante. "Nosotros la vamos a acondicionar, y vamos a hacer un museo itinerante. ¿Dónde queremos ir? Donde los chicos no pueden llegar. Ir en la camioneta y mostrarles elementos. Desde ya que todo lo que hay no es lo original, salvo las espoletas de las bombas, que sí son originales, pero lo demás es similar a lo que se utilizó en la guerra de Malvinas. Pero para los chicos es genial llevarles el casco, se lo ponen, el fusil, y les sacan la foto, y se les explica. No es lo mismo que le expliquemos nosotros a que lo lean en una revista. Esa es la diferencia". Sobre el 2 de abril de cada año, asegura que "es una mochila que vamos a llevar toda la vida, hace 44 años que la tenemos. Nos la vamos a sacar hablando, hablándole a los chicos, hablándole a los profesores, hablándole a la gente, contándole cómo fue, qué nos pasó, qué tuvimos, qué no tuvimos, qué nos faltó, esa es la idea".