Leontes

Leontes Muñoz

Entrevista realizada a Leontes Muñoz

Leontes Muñoz vivió un momento de mucha zozobra en la guerra de Malvinas, como todos los tripulantes del crucero ARA 'General Belgrano' que vivieron para contarla. Lamentablemente, 323 argentinos perdieron la vida esa trágica tarde del 2 de mayo de 1982. "Como marino, me gustaba la vida militar, así que ingresé a la Escuela de Mecánica de la Armada, cursé los tres años, egresé y tuve como destino el crucero 'General Belgrano', en la base naval Puerto Belgrano. Cuando llegó la guerra, yo ya pertenecía a la flota y a ese barco", detalla. "El año previo al conflicto, con otros tres compañeros decidimos alquilar un departamento y vivir en la ciudad. Salíamos después del horario laboral y hacíamos una vida común, como cualquiera después del horario de trabajo. Nos enteramos de la toma de las Islas a través de los medios de comunicación. Así que no estábamos precisamente en el frente, el crucero estaba en reparaciones, estábamos en la base el día 2 de abril", agrega Muñoz, a quien el conflicto lo sorprendió como a todo el mundo. "Más allá de la sorpresa también estábamos en una vida militar, así que había que prepararse para tal. El buque estaba en reparaciones, se reparó hasta mediados de abril, que nos toca zarpar. Salimos de Puerto Belgrano y navegamos hacia la zona del conflicto previo hacer reabastecimiento. Todo ese tiempo fue de preparación permanente, ejercicios de zafarrancho de combate, permanentemente tratando de aprovechar el tiempo y adiestrarse para lo que podía llegar a suceder, que al final nos pasó", deja la frase sin un final visible, como rememorando aquel aciago ataque británico. Jura no saber "si estaba tan mentalizado de que nos pasaría lo que nos pasó, pero sí es cierto que nos íbamos preparando para enfrentar la situación. Nos sirvió muchísimo, porque después tuvimos que poner en práctica todo lo que habíamos aprendido y hasta lo que no aprendimos". Tras el hundimiento y el rescate, asegura que fue muy dura la vuelta al país. "No solamente para mí, fue duro para todos. En la parte personal, sí, la sufrí muchísimo. La posguerra fue más dura tal vez que la guerra. Ya más maduro, con muchos más años, es como que ahora sí estoy tratando de sacar lo que en definitiva uno tiene adentro por la experiencia que nos tocó pasar". Leontes dice que fue difícil, "porque nos tuvimos que reponer solos, tuvimos que reinsertarnos solos. Hoy, con toda la madurez que llevo a través del tiempo, yo creo que sí, hoy estoy enfrentando un poco más el tema, tratando de expresar todo lo que uno siente y tratar de hacerlo para poder cerrar un ciclo que en definitiva no lo vamos a cerrar, porque es una cosa que vamos a llevar siempre adentro". Lo que lo empuja a seguir adelante y no borrar Malvinas de su mente es la posibilidad de transmitir esas experiencias, evitar que queden en el olvido. "Debemos transmitir a la comunidad todo lo que hay dentro nuestro, a través de los años han quedado recuerdos guardados", se propone con decisión. Sin dudas es una forma de sanación, o quizá simplemente una cuestión de mantener y transmitir el legado, el contar la historia, contar la historia de lo que vivió el país, de por qué se perdió, cómo mantener vivos en la memoria a tantos compañeros muertos. "No sé si hubieran optado por la posición mía y no sé si se hubiera transmitido tanto, porque en mi caso personal es como que en algún momento por todas esas cosas que pasaban, me llevaron a decir: 'no hablo más de Malvinas'. De no haber sido por todos ellos que hablaron, tal vez no habría tanta difusión. Por eso hoy, tal vez vuelvo a repetir con un poco más de madurez, me atrevo y digo lo que en realidad por ahí tengo guardado dentro de mí", cuenta sobre su cambio de postura. Cada 2 de abril, y como les pasa a todos los veteranos que aún mantienen vivo el legado de Malvinas, siente la necesidad de divulgar este hecho histórico que jamás imaginó vivir. Y tiene un reconocimiento especial para su familia. "Nosotros en aquel momento éramos jóvenes, y para poder sobrellevar todo esto y poder hacerle frente, para poder divulgarlo, los muchachos que lo divulgaron, detrás de nosotros en aquel momento estaban nuestros padres. Los padres han sido muy importantes en nuestras vidas. Porque tal vez muchas veces, ante muchas cosas que la sociedad no nos brindaba, quienes estaban con nosotros eran nuestros padres. Nuestros padres para poder superar todo esto, para poder ser puntales y enfrentar a la sociedad y transmitir lo que nosotros teníamos muy adentro". Para Muñoz, cada 2 de abril "sigue siendo como si fuese ayer. Nosotros nos juntamos, comentamos entre nosotros y la verdad que hoy por hoy más de uno no tiene los padres, entonces nos respaldamos entre nosotros. Que somos los que nos entendemos, los que pasamos la situación, los que sentimos las cosas durante muchos años. Hoy Malvinas para nosotros es muy importante y particularmente para mí hoy tratar de estar frente a esto y contestar este tipo de preguntas para mí también es muy importante porque lo he hecho muy pocas veces".