Ofaldo

Ofaldo Lucero

Entrevista realizada a Ofaldo Lucero

Ofaldo Lucero es puntano de pura cepa, nacido en Durazno Alto, que ahora es Estancia Grande, "departamento Pringles" agrega él para más datos. La guerra lo tomó en un lugar aún más inhóspito que las Malvinas, haciendo la campaña antártica en el navío Bahía Paraíso, un barco con una relación estrecha con las islas del Atlántico Sur. "Nos ordena el comandante en Jefe de la Armada entrar a Ushuaia y embarcar tropas que desconocíamos. Una vez embarcados, nos enteramos que se iban a recuperar las Islas Malvinas el 2 de abril del 82. Pero primero tendríamos que recuperar las Islas Georgia del Sur, esa era la misión que teníamos con las tropas que embarcamos en Ushuaia, que estaban al mando del teniente de navío Adolfo Astiz", recuerda. Lucero era timonel del barco, pero bajó como voluntario del Bahía Paraíso un 24 de marzo a las 5:00 para recuperar Puerto San Pedro, en las Islas Georgias del Sur, en la cual estaba también la corbeta Guerrico. "Nosotros no teníamos dimensión de lo que pasaba, recién ahí supimos que se iban a recuperar las Malvinas. En mi pensamiento de veterano, la guerra es un error y un horror a la vez. Todos los seres humanos sentimos miedo. Yo no me acordaba ni de mi padre, ni de mi madre, ni de mis hermanos, de nada. Era una sola idea, era sobrevivir, por eso no le deseo a nadie en el mundo las guerras", dice con firmeza. Según Ofaldo, "el veterano tiene tres etapas en la vida que nos tocó vivir, en las cuales estamos orgullosos de haber ido a defender la Patria. Nosotros siempre decimos que fuimos con el uniforme de San Martín y la bandera de Belgrano. La segunda etapa es el regreso, digamos los traumas de la posguerra, todos los veteranos tenemos secuelas y traumas de la guerra. Fue muy difícil integrarse de nuevo a la sociedad, cada uno se las rebuscó como pudo. Entonces hay mucho dolor en cada veterano, no tan solo en mí, yo pienso todos los que tuvimos en Malvinas tienen más o menos el mismo pensamiento". Tiene muchos recuerdos de Malvinas, pero en particular elige uno: "Fue el 12 de junio, el día que nos bombardearon el barco Bahía Paraíso en Puerto Argentino y las fuerzas, nuestras fuerzas acantonadas en Bahía San Carlos y Puerto Argentino, desviaron los dos misiles que venían directo al blanco del Bahía Paraíso". En cuanto al legado que quiere transmitir a 44 años del conflicto bélico, Lucero dice, como tantos otros, que está enfocado en los que no pudieron volver, los que dejaron la vida en Malvinas. "La responsabilidad que tiene cada veterano, a los que nos tocó volver es pensar siempre en nuestros hermanos que quedaron custodiando nuestras Malvinas, que son los que están en el cementerio de Darwin. Ese estandarte que siempre, pensando en la memoria de ellos que están custodiando las islas, es dejar el legado a las nuevas generaciones". Pide que "esa luz encendida, esa llama prendida en 1982 con esos hermanos que están custodiando a nuestra Malvinas, no se apague jamás", y agrega que ese objetivo se va a lograr "transmitiendo de generación en generación que las Malvinas son y serán siempre argentinas". Ofaldo es un hombre de fe, de esos que nunca pierden las esperanzas de volver a ver el pabellón nacional ondeando al viento de Malvinas. "Es el deseo más grande que tenemos todos los veteranos, yo pienso en mi persona, nunca hay que perder la esperanza de ver flamear nuestra celeste y blanca en nuestras Islas Malvinas", repite como un mantra. Asegura que los recuerdos vividos son muchos y que no se disipan fácilmente, más allá de que hayan pasado más de cuatro décadas. "Fue muy dura la posguerra, quedamos medio desamparados. Debemos dar gracias a nuestros padres y a las familias que formamos con nuestros hijos en estos 44 años. Pero igual es muy duro. Sé que se han logrado muchas cosas, sobre todo en cuanto al cuidado de la salud de los veteranos, que es lo más importante que hemos venido trabajando. Y luego seguir dando charlas en todas las escuelas, las universidades, dejando el legado de la causa Malvinas". En cuanto a cada 2 de abril, lo califica como "un día muy triste para todos los veteranos, yo pienso también para todos los argentinos. Afloran los recuerdos de los que estuvimos combatiendo en Malvinas por nuestros hermanos que quedaron, esos hermanos que quedaron que no pudieron ser padres, no pudieron ser abuelos, no pudieron tener hijos. Así es el destino, nosotros pudimos regresar, formar una familia, tener hijos y ser abuelos también, que es tan importante y siempre inculcando la causa sobre Malvinas, El Legado".