Mario Duilio

Mario Duilio Ciotti

Entrevista realizada a Mario Duilio Ciotti

Mario Duilio Ciotti no nació en San Luis, pero si lo adoptó como hogar para desarrollar gran parte de su vida adulta y para criar a sus hijos. El hombre nació en Buenos Aires e hizo el servicio militar obligatorio en 1981, lo que desembocó en su participación en la Guerra de Malvinas al año siguiente. "Lo tomé con cierta euforia cuando me enteré, pensé 'voy a conocer algo que es nuestro', no lo viví de manera traumática. Entendía que íbamos a presionar para apurar la resolución diplomática, nunca imaginé un conflicto armado", recordó el veterano. "Cuando me convocan para regresar a mí me encuentran trabajando, yo era un civil más. La idea primaria que yo tenía era de un conflicto diplomático y obviamente que ya estaba la situación en proceso no me disgustó viajar, ni fue algo traumático. Me despedí de mi madre ya que mi padre había fallecido dos meses atrás", recuerda. El 1° de mayo, cuando las primeras balas empezaron a irrumpir por el frío aire de Malvinas, Mario confirmó una sospecha que ya venía manejando. "Integré el Regimiento 7 de Infantería de La Plata. Nuestra misión al llegar a Puerto Argentino era dirigirnos y estacionarnos en Monte Longdon", explicó Mario, quien confesó que previo al bombardeo enemigo ya tuvieron otros desafíos iguales o más complicados aún. "Intentamos fabricar pozos de zorros para descansar y guarecernos de noche, pero se hizo más dificultoso de lo previsto porque era un suelo muy rocoso y encima sufrimos las infiltraciones de agua", explicó. "Hacíamos un pozo y a la noche siguiente ya estaba todo inundado con 40 centímetros de agua y a raíz de eso hicimos varios. Íbamos seguido a Puerto Argentino a buscar municiones y nos trasladábamos a nuestras posiciones". En su relato, Mario recuerda cómo veían el ataque de los ingleses, ya que estaban en una zona alta. Cuando el fuego enemigo se volvió la única constante y la vida parecía pender de una moneda al aire, a Mario se le venía frecuentemente la imagen de su padre, quien había fallecido dos meses antes del inicio de la guerra. "Tampoco tuve la oportunidad de despedirme de mi madre, que sabía que me habían convocado pero no tenía idea del destino final", recordó con angustia el veterano, quien aseguró que esa incertidumbre mental de las familias que aguardaban sus regresos se tornó un punto en común que alcanzó a prácticamente todos los soldados argentinos. "Con el correr de los días se volvía cada vez más frecuente el bombardeo naval, era constante. Mucho de noche. En principio no parecía dirigido a un objetivo puntual, sino que, según mi criterio, parecía una forma de ir desgastando nuestras posiciones. Lo peor es que nada me hacía pensar en un conflicto bélico, me parecía que las razones de Argentina para determinar soberanía sobre las Islas eran muy evidentes". "Con 19 años, yo lo que recuerdo de esa época, porque ahora con 63 tengo otras ideas mucho más avanzadas y mucho más elaboradas. Pero en ese momento, yo pensaba mucho en mi padre, que había fallecido hacía dos meses, era una idea recurrente mía y pensaba en el resto de mi familia que había quedado en Buenos Aires. Es como que, creo que fue algo recurrente en todos los compañeros. Sobre la guerra en si yo no estaba tan de acuerdo, nunca tuve un pensamiento demasiado arraigado en cuanto a que un conflicto se pueda arreglar a las piñas, o mediante un conflicto bélico, en el caso de estas cuestiones, y menos aún, considerando que Inglaterra es un país colonialista". "Después, cuando las balas te empiezan a pasar cerca, las ideas y sentimientos se van modificando, empezaba a haber dificultad para comer, un frío cada vez más intenso", rememoró el veterano. Así transcurrieron los días hasta que Mario sufrió una lesión que lo marginó de las últimas semanas de la guerra. "Tuve una inflamación severa de rodilla que me imposibilitaba caminar. En un momento toman la decisión de evacuar al hospital del Puerto Argentino, donde me colocaron un yeso completo y después me mandan al continente", Recordo Ciotti. "En ese momento no entendí la decisión, yo quería quedarme, pero era más un problema que una solución para el resto de mis compañeros. Estuve un par de días en el Hospital de Puerto Argentino. Fue una decepción muy grande, tuve mucho conflicto interno por no haber estado con mis compañeros hasta el día final". En su regreso de las Islas, Mario terminó optando por San Luis para desarrollar el resto de su vida, incluido la crianza de sus hijos. "No soy oriundo de esta provincia, pero eso no quita que yo la elegí para desarrollarme. Fue una elección familiar y creo no haberme equivocado, cada día me siento más arraigado acá", destacó. "Hasta la finalización del conflicto estuve internado en el Hospital de Campo de Mayo en Buenos Aires. Con el tiempo traté de encarrilar la situación y al principio generaba contacto con algunos excompañeros, luego me dediqué más a mi desarrollo personal, al trabajo, la familia", contó. Ciotti fue parte del Centro de Excombatientes del Valle del Conlara y durante mucho tiempo, el veterano se dedicó a dar charlas en los colegios, compartir sus opiniones y vivencias en las Islas. "Mientras estuve involucrado hablamos con alumnos en los colegios". "Creo que hace falta eso, compartir. Aún en disidencia, se puede llegar a un acuerdo. Malvinas tendría que estar más desarrollado como idea en la sociedad", añadió. En esa línea, Mario entiende el malvinizar de una manera muy personal. "Para mí significa mantener la convicción de que es un territorio que, por cuestiones históricas, geográficas y demás aspectos, es inviable que alguien pueda pensar que no le pertenece a Argentina", sentenció. Sobre el legado que sueña dejar sobre su participación en Malvinas, Ciotti destaca su arraigo a San Luis y remarca la importancia de considerar el hecho de compartir vivencias, aún en las disidencias. "Malvinas debería estar más desarrollado como idea en la sociedad".